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Qué es la ciática y sus síntomas
¿Te ha empezado un dolor en la zona baja de la espalda que baja por la pierna y no sabes si es ciática o solo una contractura? Es una de las dudas más comunes que escuchamos en consulta.
La ciática no es una enfermedad en sí misma, es el nombre que le damos al dolor que sigue el recorrido del nervio ciático. Reconocer los síntomas de la ciática ayuda a diferenciarla de un dolor lumbar normal.
El nervio ciático inflamado: qué pasa
El nervio ciático es el más grueso y largo del cuerpo. Nace de varias raíces nerviosas en la zona lumbar baja, entre las vértebras L4 y S1, y baja por el glúteo, la parte posterior del muslo y la pierna hasta el pie.
Cuando hablamos de un nervio ciático inflamado, nos referimos a que una de esas raíces está irritada o comprimida en su salida de la columna. Esa irritación puede ser mecánica, por presión directa, o química, por sustancias inflamatorias que rodean la raíz nerviosa.
Síntomas más habituales de la ciática
Los síntomas de la ciática varían de una persona a otra, pero suelen compartir un patrón reconocible.
- Dolor que baja desde el glúteo hasta la pierna, a veces hasta el pie.
- Sensación de hormigueo o adormecimiento en la pierna afectada.
- Pérdida de fuerza al levantar el pie o ponerse de puntillas.
- Dolor que empeora al estar sentado mucho tiempo o al toser.
- Molestia que mejora al tumbarse con las piernas en alto.
Causas del dolor ciático
El dolor ciático casi siempre tiene un origen en la columna lumbar, aunque la causa exacta cambia según la edad y el tipo de esfuerzo que lo desencadena.

Hernia discal y protrusión
La causa más frecuente en adultos jóvenes y de mediana edad es una hernia discal que comprime una raíz nerviosa, habitualmente en los niveles L5 o S1. El disco actúa como un amortiguador entre vértebras y, cuando su contenido sale de su sitio, puede presionar el nervio que pasa justo al lado.
Es habitual ver en consulta a alguien que llega arrastrando dolor en la pierna desde hace semanas porque pensó que era una contractura. En la valoración aparece dolor al levantar la pierna estirada (lo que llamamos signo de Lasègue) y debilidad leve al andar de puntillas. Con terapia manual, ejercicio dirigido y pautas de movimiento, la mejora suele notarse en pocas semanas.
Estenosis de canal y otras causas
En personas mayores es más frecuente la estenosis de canal lumbar, un estrechamiento del espacio por el que pasan las raíces nerviosas, casi siempre relacionado con cambios degenerativos propios de la edad. También pueden provocar síntomas parecidos el síndrome del piriforme, una contractura muscular profunda en el glúteo, o una espondilolistesis, un desplazamiento de una vértebra sobre otra.
Ciática, cuánto dura: lo que dice la evidencia
La pregunta de cuánto dura la ciática es la que más se repite en consulta, y la respuesta honesta es que depende de la causa y de la gravedad de la compresión nerviosa.
Fases habituales de recuperación
En la mayoría de los casos de origen discal, sin señales de alarma, el dolor intenso mejora de forma progresiva en varias semanas. La evidencia actual sugiere que buena parte de los episodios evolucionan favorablemente sin necesidad de cirugía, aunque el hormigueo o la sensación de pierna dormida pueden tardar algo más en desaparecer del todo.
No es raro que la fase más dolorosa dure entre dos y seis semanas, con una mejora gradual después. Cada columna y cada compresión son distintas, así que estos plazos son orientativos, no una promesa.
Qué retrasa o acelera la mejora
El reposo absoluto prolongado no ayuda a que el nervio ciático inflamado se recupere antes, al contrario, suele retrasar la mejora de la movilidad. Mantenerse en movimiento dentro de lo tolerable, con cargas adaptadas, favorece la recuperación.
- Evita el reposo en cama más de uno o dos días.
- Camina distancias cortas varias veces al día.
- Cambia de postura cada 20-30 minutos si trabajas sentado.
- Evita cargar peso de forma brusca mientras duele.
- Sigue el plan de ejercicio que te indique tu fisioterapeuta.

Cómo valoramos la ciática en consulta
Antes de diseñar cualquier plan de tratamiento, necesitamos entender de dónde viene realmente el dolor ciático.
Pruebas que usamos para valorar
En la exploración revisamos la fuerza de la pierna, los reflejos, la sensibilidad en distintas zonas de la pierna y el pie, y realizamos pruebas como el test de elevación de pierna recta. Estas pruebas ayudan a identificar qué raíz nerviosa está afectada y orientan el tipo de ejercicio y técnica manual más adecuados.
Es el caso de una paciente que llegó con dolor al caminar que mejoraba al sentarse hacia delante, un patrón típico de estenosis de canal. Con reeducación postural, ejercicio específico y pautas de carga progresiva, fue recuperando distancia de marcha sin dolor.
Señales de alarma: cuándo ir a urgencias
La mayoría de los casos de ciática se pueden valorar con tranquilidad en consulta de fisioterapia, pero hay signos que requieren atención médica urgente.
- Pérdida de control de esfínteres, orina o heces.
- Adormecimiento en la zona genital o entre las piernas.
- Pérdida de fuerza brusca e importante en la pierna.
- Fiebre asociada al dolor de espalda.
- Dolor tras un traumatismo con deformidad visible.
Si notas cualquiera de estos síntomas, acude a urgencias de inmediato, no a fisioterapia en primer lugar. Podrían indicar un síndrome de cola de caballo, una urgencia que requiere valoración médica inmediata.

Errores frecuentes con el dolor ciático
Algunos hábitos retrasan la recuperación sin que la persona se dé cuenta.
- Quedarse en reposo total durante semanas por miedo a empeorar.
- Automedicarse de forma prolongada sin valoración profesional.
- Hacer estiramientos intensos en la fase de dolor más agudo.
- Ignorar el hormigueo en el pie pensando que se pasará solo.
- Retomar el deporte de golpe sin progresión de carga.
Un ejemplo habitual es alguien que, al notar mejoría, vuelve directamente a correr sin pasar antes por ejercicios de control lumbar. El resultado suele ser una recaída que alarga el proceso bastante más de lo necesario.
Ciática síntomas: siguientes pasos
Los síntomas de la ciática siguen casi siempre el recorrido del nervio, desde el glúteo hasta el pie, y su causa más habitual es la compresión de una raíz nerviosa en la zona lumbar. Cuánto dura la ciática depende de esa causa, pero en muchos casos el dolor intenso mejora en pocas semanas con el enfoque adecuado.
Si notas pérdida de fuerza brusca, pérdida de control de esfínteres o fiebre junto al dolor, acude a valoración médica urgente antes que a fisioterapia.
En consulta trabajamos la ciática combinando terapia manual, ejercicio progresivo y educación sobre movimiento, siempre partiendo de una valoración individual de tu columna y tu nervio ciático. Cada caso evoluciona de forma distinta, por eso el plan se ajusta a lo que encontramos en tu exploración, no a una plantilla genérica.
Si llevas tiempo con dolor ciático y quieres saber qué lo está causando, pide tu valoración en la clínica.
Contenido divulgativo. Este artículo no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Si te reconoces en lo que has leído, consúltame tu caso.




