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Qué es la endometriosis y cómo duele
¿Llevas años escuchando que el dolor menstrual es normal y que solo tienes que aguantarlo? En muchas mujeres con endometriosis ese dolor no es normal, aunque tarde años en diagnosticarse. La fisioterapia en endometriosis no cura la enfermedad, pero puede tener un papel real en el manejo del dolor pélvico crónico que la acompaña.
Qué ocurre en el cuerpo
La endometriosis aparece cuando tejido similar al endometrio crece fuera del útero, normalmente en ovarios, trompas o peritoneo pélvico. Ese tejido responde a las hormonas igual que el del interior del útero, así que sangra y genera inflamación en cada ciclo.
La inflamación repetida irrita nervios y estructuras cercanas. Con el tiempo puede generar adherencias, que son bandas de tejido cicatricial que limitan el movimiento normal de los órganos pélvicos.
Por qué el dolor se cronifica
La endometriosis se clasifica en estadios del I al IV según la extensión de las lesiones, siguiendo la clasificación de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva. Sin embargo, el grado de la enfermedad no siempre coincide con la intensidad del dolor que sufre cada persona.
Esto pasa porque el dolor mantenido en el tiempo puede generar sensibilización central. El sistema nervioso queda más reactivo y amplifica señales que antes no dolían tanto, como una alarma que se dispara con cada vez menos estímulo.
Cómo se valora el dolor pélvico crónico
Antes de plantear cualquier tratamiento, en fisioterapia dolor pélvico se hace una valoración específica. No es lo mismo un dolor de origen muscular que uno visceral, aunque en la práctica suelen mezclarse.

Historia clínica y síntomas
La primera parte de la valoración es hablar. Se pregunta por el momento del ciclo en que aparece el dolor, si hay dolor al orinar, al defecar o durante las relaciones, y desde cuándo está presente.
Se suele usar la escala visual analógica (EVA) para cuantificar la intensidad del dolor y poder comparar la evolución en sesiones posteriores.
Valoración del suelo pélvico
Es habitual encontrar hipertonía del suelo pélvico en personas con dolor pélvico crónico, es decir, una musculatura que trabaja en tensión constante como respuesta protectora al dolor. Esta valoración puede incluir palpación externa e interna, siempre con consentimiento explícito y explicando cada paso antes de hacerlo.
También se buscan puntos gatillo en músculos como el obturador interno o el piramidal, que pueden reproducir parte del dolor que la paciente identifica como propio.
Un caso habitual en consulta
Es habitual ver en consulta a una paciente derivada por ginecología con dolor pélvico cíclico desde hace meses. En la valoración se encuentra hipertonía del suelo pélvico y puntos gatillo dolorosos en el obturador interno. Con terapia manual y ejercicios de relajación muscular, el dolor con las relaciones mejora de forma progresiva en varias semanas.
Qué puede hacer la fisioterapia
El objetivo de la fisioterapia en endometriosis no es eliminar la causa de la enfermedad, sino trabajar sobre los factores que mantienen o agravan el dolor pélvico crónico.
Terapia manual y liberación miofascial
El trabajo manual sobre cicatrices, fascia abdominal y musculatura pélvica busca reducir la tensión acumulada. En pacientes operadas, también se trabaja sobre la cicatriz quirúrgica para mejorar su deslizamiento sobre los tejidos vecinos.
Reeducación del suelo pélvico
Cuando el suelo pélvico está en hipertonía, no sirve fortalecerlo más: hay que enseñarlo a relajarse. Se trabaja con ejercicios de conciencia corporal y, en algunos casos, con biofeedback para que la paciente vea en tiempo real el grado de tensión de su musculatura.
Respiración y ejercicio terapéutico
La respiración diafragmática influye en la presión intraabdominal y puede ayudar a reducir la tensión del suelo pélvico durante el día. El ejercicio terapéutico, adaptado a cada caso, también ayuda a mejorar la tolerancia al esfuerzo sin generar brotes de dolor.
- Practica respiración diafragmática unos minutos al día, fuera del brote de dolor.
- Evita contraer el abdomen de forma constante durante el día.
- Anota en qué momento del ciclo aparece o empeora el dolor.
- Comenta con tu ginecólogo cualquier cambio brusco en el patrón de dolor.
- No esperes a que el dolor sea insoportable para pedir valoración.

Errores frecuentes y señales de alarma
Uno de los errores más frecuentes es tratar el dolor pélvico como algo exclusivamente hormonal y no revisar nunca la musculatura y la postura. Otro error habitual es el reposo excesivo, que puede aumentar la rigidez y la sensibilización del sistema nervioso.
Errores comunes al abordar el dolor
- Aguantar el dolor menstrual como si fuera siempre normal.
- Evitar toda actividad física por miedo a empeorar el dolor.
- No comunicar el dolor durante las relaciones al equipo médico.
- Buscar solo tratamiento hormonal sin valorar el componente muscular.
- Retrasar la valoración por vergüenza a hablar del suelo pélvico.
Cuándo acudir a urgencias
Un dolor pélvico intenso y repentino, con fiebre, mareo, sangrado abundante fuera de lo habitual o pérdida de conocimiento requiere valoración médica urgente, no fisioterapia en primer lugar. La fisioterapia trabaja sobre el dolor crónico ya diagnosticado, nunca sobre un cuadro agudo sin valorar antes por un médico.

La fisioterapia como tratamiento complementario
La endometriosis tratamiento complementario más habitual combina seguimiento ginecológico, en algunos casos tratamiento hormonal o cirugía, y fisioterapia para el componente muscular y de sensibilización del dolor. Ninguna de estas partes sustituye a las demás.
Es habitual ver en consulta a pacientes operadas de endometriosis que siguen con dolor meses después de la cirugía. En la valoración se descubre un patrón de sensibilización central y una postura de protección mantenida en el tiempo. Con educación sobre el dolor y ejercicio progresivo, muchas mejoran su calidad de vida diaria, aunque el ritmo de mejora varía según cada caso.
La endometriosis y otras causas de dolor pélvico crónico requieren siempre un diagnóstico y seguimiento médico. La fisioterapia aporta una vía complementaria, pero el diagnóstico correcto y la decisión sobre tratamientos médicos o quirúrgicos corresponden siempre a valoración presencial especializada.
En resumen
La endometriosis genera inflamación y, con el tiempo, puede favorecer un dolor pélvico crónico que va más allá del ciclo menstrual. La fisioterapia en endometriosis trabaja sobre la musculatura del suelo pélvico, la fascia y la sensibilización del sistema nervioso, siempre como apoyo al seguimiento médico.
Si notas dolor pélvico persistente, con o sin diagnóstico de endometriosis, una valoración puede ayudarte a entender qué parte de ese dolor tiene origen muscular y qué se puede trabajar desde la fisioterapia. En nuestra clínica revisamos cada caso de forma individual antes de plantear cualquier abordaje.
Si quieres entender mejor qué te está pasando y qué opciones de tratamiento existen para tu caso, pide tu valoración en la clínica.
Contenido divulgativo. Este artículo no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Si te reconoces en lo que has leído, consúltame tu caso.




